Konald Dworkin, profesor en las universidades de Nueva York y Oxford, es uno de los más prominentes filósofos del Derecho y la política de la actualidad. Su libro Los derechos en serio (Ariel, Barcelona, 1984) constituyó el punto de partida de una nueva concepción relativa a las relaciones del Derecho con cuestiones morales y políticas. En esa obra defendió importantes ideas al respecto, en especial, las que se refieren al papel de los principios y a la prioridad de los derechos sobre los objetivos sociales en la actividad jurisdiccional. Sus trabajos posteriores representan refinamientos de sus propuestas básicas.
Ahora, en El dominio de la vida, Dworkin construye un elegante, original e inteligente argumento acerca de cómo deberían interpretarse y discutirse las cuestiones del aborto y la eutanasia, que tienen una evidente relevancia en las sociedades contemporáneas. Sostiene aquí que constituye un error concebir la controversia entre distintos puntos de vista sobre estos temas como una discusión relativa a conflictos de derechos. En ve/, de ello, Dworkin argumenta que las respuestas a esos problemas depende de elecciones entre diferentes concepciones —de carácter religioso, en el especial sentido que propone— sobre la mejor manera de satisfacer un valor generalmente compartido: el valor intrínseco de la vida humana.